El vino y Gran Feudo

Conoce las diferencias entre un vino joven y un vino viejo

Compartidos

No hace falta ser un experto en el mundo del vino para saber que entre ellos existe una gran variedad. Tinto, rosado, espumoso, joven, añejo… son muchas las características que se pueden tener en cuenta a la hora de seleccionar la botella que hará delicias en tu paladar. Además, esto conlleva que, a la hora de tomarlo, tengamos que considerar otros factores como la propia copa en la que lo serviremos.

Dentro de este gran universo, hoy te vamos a explicar las principales diferencias entre dos de estas calificaciones: las que existen entre el vino joven y el viejo.

Primera diferenciación: ¿qué es un vino viejo y qué es un vino joven?

Lo primero que hay que saber es que los vinos jóvenes son esos que pueden llegar a nuestras manos durante su primer o (como máximo) segundo año. Para ello, esta bebida es directamente embotellada tras su fermentación en los depósitos.

En cambio, en el caso de los vinos viejos, estos pasan siempre un tiempo en las barricas para posteriormente reposar embotellados.

dos tipos de vino
Normalmente, los vinos más jóvenes deben ser consumidos en el mismo año, aunque puede haber casos en los que se pueda aprovechar durante algo más de tiempo.

Una vez tengamos claro esto, lo siguiente que hay que saber es que ambos tipos de vino pueden ser blancos, rosados o tintos. Y es esta clasificación la que también podemos aprovechar para hacer otra distinción.

Diferencias por su color

Es una de las formas más concluyentes para distinguir un vino joven y uno viejo.

Si se trata de un vino blanco, analizaremos si dentro de su cromatismo este tiende a una tonalidad amarillenta y pálida, que pueda llegar a incluir algún tono verdoso. En este caso estaríamos ante un vino joven. Por otro lado, una coloración más intensa que tienda o, incluso, llegue al dorado, correspondería a un vino viejo.

color del vino
Otro caso sería intentar diferenciar dentro de los vinos tintos. Uno viejo tendría una tonalidad terracota y el color del joven presentaría tonos dentro de la gama violeta o bordes rojos.

Diferencias por su sabor

Nuestras papilas gustativas también serán determinantes a la hora de hacer esta distinción.
Si al probar la copa nos envuelve un sabor con aromas frutales y algún matiz herbáceo, estaremos hablando de un vino joven. Por el contrario, si lo que nos produce es un gusto muy intenso y profundo, nos encontraremos ante un vino añejo, pues el efecto que produce la maduración del mismo.

copa de vino
Si ya tienes claros estos datos, ahora solo falta que elijas el vino que más se adapte a la situación en la que lo vayas a compartir y disfrutarlo.

Compartidos