Nuevos Horizontes

La miel será sólo el principio en los nuevos horizontes de la cría de las abejas

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Abejas con chip RFID

Ahora que las abejas sufren la peor crisis de población de la historia, paradójicamente están más de moda que nunca y no dejan de aparecer nuevos inventos que mejoran las técnicas de cría y técnicas con las que directamente pueden salvar vidas humanas.

Si desaparecieran las abejas, la miel dejaría de venderse en los supermercados: es una consecuencia lógica y que entendemos que todo el mundo podría asumir. Pero lo cierto es que si eso sucediese, numerosos investigadores aseguran que el ser humano se extinguiría en menos de 4 años.

Las abejas, con la ayuda de otros insectos, son los responsables de la polinización de cultivos de las plantas, frutas y cereales con las que nos alimentamos y con las que se alimentan otros animales que también nos comemos.

Desde el año 1985 al 2005 ha desaparecido la cuarta parte de la población mundial de abejas. Esta la razón por la que organizaciones ecologistas como Greenpeace se están esforzando en concienciar cómo el uso de herbicidas y pesticidas, el cambio climático y especies vegetales y animales invasoras están acabando con este pequeño insecto cuya mayor aportación no es precisamente la miel.

 

Las abejas en el epicentro tecnológico

Con el objeto de analizar las causas de su despoblación la organización australiana de  carácter científico CSIRO ha llegado a una acuerdo con la empresa Intel para añadir un microchip RFID a más de 1.000 abejas para  poder rastrearlas y sacar conclusiones acerca de posibles anomalías en su comportamiento.

 

Las abejas también pueden ayudar a eliminar los hábitos que están provocando su extinción . La empresa Bee Vectoring Technology Inc. http://beevt.com/ quiere eliminar el uso de pesticidas químicos mediante el uso de otros orgánicos y respetuosos con el medio ambiente que en lugar de realizar grandes fumigaciones. Se aplica sólo la dosis necesaria planta a planta, flor a flor. ¿Cómo? Utilizando precisamente a las abejas para realizar esa labor. Colocando el producto natural en la salida de una colmena provocan que los insectos se impregnen de él y lo distribuyan a lo largo de la plantación. Cada abeja, en sus más de 1.000 viajes polinizadores al día, “vacunarán” además una media de 10 flores o plantas por minuto sin que se vea perjudicada su salud.

 

Abejas contra las minas y contra el cáncer

La investigadora Susana Soares ha encontrado en el extraordinario sentido del “olfato” de las abejas una oportunidad para detectar de forma precoz el cáncer.  Utiliza un artilugio de cristal donde se puede dejar el aliento ante el que las abejas reaccionan de una forma u otra en función del olor que detecten. Algunos tipos de abejas son capaces de detectar moléculas en el aire en el rango de una parte por billón. Según la investigadora Soares, estos insectos pueden ser entrenados para detectar olores químicos específicos, incluidos los biomarcadores asociados a enfermedades como la tuberculosis, el pulmón, la piel y cáncer de páncreas.

De un modo similar, la empresa Insectinel, ofrece su ejército de abejas entrenadas para detectar explosivos, minas, resultando especialmente útiles en operaciones antiterroristas. Algunos aeropuertos también están contando con el potente sentido del olfato utilizándolo para detectar las maletas, o bultos que contengan cocaína, heroína, metanfetaminas u otro tipo de estupefacientes.

Abejas que luchan contra el cáncer

Imagen vía: Susana Soares

Miel por un tubo

Sin duda la miel es la aportación de las abejas más tangible y que mayor número de personas puede disfrutar. Y en su extracción también se están creando nuevas técnicas como esta que llega de Australia y que consiste en un tipo de panal que permite la extracción directa del dulce líquido con la apertura de un simple grifo.

Tampoco Gran Feudo sería posible sin la ayuda de las abejas. Sólo este insecto es el responsable del 33% de la polinización de las frutas y verduras que consumimos, incluida la uva. Sin abejas no habría vino, y de aquí este pequeño homenaje a ese insecto tan importante en la conservación de nuestro ecosistema.

Imagen portada vía: csiro.au
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