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Vinoterapia rápida, fácil y divertida para tu día a día

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Vinoterapia rápida, fácil y divertida para tu día a día

La enocosmética está de moda. Productos de belleza en los que se utiliza el vino como elemento fundamental. A esto hay que unir la creciente pasión por la vinoterapia. Centros especializados en tratamientos a base de vino. Pero no hace falta salir de casa para conseguir efectos inmediatos y estar radiante convirtiendo el vino en un aliado de tu belleza.

Te proponemos cinco pequeños trucos caseros para estar radiante.

1. La mascarilla perfecta. Rejuvenece con vino tinto.

Una fórmula sencilla con resultados espectaculares. Combinando vino tinto con un poquito de miel conseguirás un efecto rejuvenecedor, antioxidante y anti-edad.

La preparación de la mascarilla es muy simple. En un recipiente mezcla cuatro cucharadas de vino con dos de miel líquida. Remueve muy lentamente para que se fundan bien. Después, aplica la mascarilla sobre tu cara describiendo movimientos circulares. Déjala actuar durante 20 minutos. Para finalizar utiliza agua tibia para lavarte bien la cara. Puedes repetir el tratamiento varias veces a la semana.

Las propiedades del vino tinto, unidas a las de la miel, consiguen eliminar las células muertas, difuminan las arrugas, hidratan el cutis y suavizan las manchas de la piel.

Una curiosidad. El rey Luis XV puso de moda, en la corte francesa, la utilización de mascarillas a base de vino para potenciar la belleza de las mujeres y resaltar el color de sus mejillas.

2. Convierte un baño con vino en un auténtico placer.

Llena la bañera de agua caliente, añade una botella o dos botellas de vino y sumérgete. Relájate 30 minutos y aclara con una suave ducha.

La esencia de los taninos del vino aportan sorprendentes beneficios que nutren, hidratan y mejoran  nuestro cuerpo en muchos aspectos: ayuda desintoxicar la piel, mejora la circulación sanguínea favoreciendo la microcirculación, previene la rotura de las fibras de elastina y colágeno y favorece el tono muscular y reafirma senos y glúteos. El agua caliente abre los poros y los efectos beneficiosos del vino se multiplican.

Una sugerencia. Puedes convertir tu tratamiento de belleza en un momento perfecto de relax. Añade pétalos de flores, un chorrito de tu perfume favorito, enciende incienso y rodea tu bañera de velas. Apaga la luz, pon tu música favorita y desconecta del mundo.

3. Pelo y piel brillantes con vino blanco.

El vino blanco también tiene propiedades. Es perfecto para cuidar tu cabello. No hace falta recurrir a acondicionadores y cremas para mantener el pelo sedoso, liso y sin encrespamiento. Coge una botella de un litro, añade una copa de vino blanco y agua. Lávate el pelo con tu champú habitual y, después del aclarado, úsalo como si fuera un acondicionador. Cuando utilices el secador notarás el pelo mucho más suelto y brillante.

Y si quieres incorporar el vino blanco como un elemento que tu ayude a estar más guapa te proponemos una forma sencilla de elaborar un tónico facial. Prepara una infusión de romero con vino blanco y utilízala para lavarte la cara todas las mañanas. Si se utiliza a diario el efecto de rejuvenecimiento sobre la piel es sorprendente.

4. Vino y chocolate, la solución perfecta para combatir la edad.

El vino y el chocolate son deliciosos para e paladar pero también pueden convertirse en un auténtico lujo para tu piel. Te proponemos una forma sencilla de elaborar una crema corporal que aprovecha las propiedades antioxidantes de los dos productos. Solamente tienes que fundir una tableta de chocolate mezclándola con vino. Tendrás que cuidar las proporciones para conseguir una textura perfecta.

El resultado es una crema reparadora que podrás emplear para todo el cuerpo pero, especialmente, en zonas como el abdomen o los mulos. Esta combinación de vino y chocolate es especialmente efectiva en las zonas donde se acumula la grasa y contra la celulitis.

5. Ilumina tu rostro con vino tinto. Un tratamiento facial en tres pasos.

Si quieres tener rejuvenecer e iluminar tu cara te proponemos tres sencillos trucos que combinados producen un resultado sorprendente. Es prácticamente un tratamiento de belleza facial completo y muy efectivo.

Con el paso de los años hay dos cosas que nos preocupan: las arrugas y las manchas en el rostro. Pues bien, para evitar las arrugas solamente tenemos que mezclar un huevo y una copa de vino, batirlo bien y aplicarlo con la piel limpia. En tan solo 15 minutos notaremos el efecto deseado. Y, para la flacidez, podemos utilizar media copita de vino tinto y medio yogur natural. Lo aplicamos, también 15 minutos, y aclaramos con agua fría.

Para terminar el tratamiento solamente tenemos que iluminar nuestra piel. El vino nos puede ayudar. Utiliza una brocha de maquillaje para aplicar el vino por todo el rostro y permite que actúe durante unos 15 minutos. Es importante aclarar con agua fría.

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